No se para qué te busco, para que me desgañito frente a la ventana tratando de dar con tu rostro, con tu vida o con lo que pueda recuperar de ella. Acerco tanto la frente a ese cuadro visual que empaño el vidrio con mi expirar desesperado; sólo consigo estúpidamente nublar más la vista y necesitar aún más encontrarte, verte, espiarte. Tal vez sólo quiero saber que estás ahí y conocerte, saber que a pesar de que fuiste el sueño de alguien, quizás de tantos, no sos sólo una ilusión.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario