Hoy me dejo abrazar por mi mente deseperada por un poco de oxígeno, ésta mente mía que se volvió amiga de la agorafobia; y dejo atras el plomo de mi cuerpo. Hoy me sumerjo en mi interior y saboreo mi esencia. Esa que, aun estando rodeada por una coraza experiencial, se mantuvo intacta por dentro. Intacta, tibia, ámbar, dormida. La dejo pasar entre mis dedos; le digo que la he extrañado tanto. Y sin darme cuenta, una fuerza me violenta tan dulcemente con sus olas.. me invita a acurrucarme y me siento dilatar, contraer. Puedo quedarme o irme. De cualquier manera viajaré fugaz sobre algún cometa. Mi alma cede, mi mente acaricia la sensación. Gesticulo un 'adiós' y me dejo llevar. Me descubro mojada por una lluvia secreta. Aparece una luz tenue que me lleva de la mano y vagamente, paulatinamente, hago reminiscencia del vientre materno. Me muestra un lecho y me acuesta en él. Ahí disfruto de los errores que he cometido, ahí aprendo que he sido loca, inocente y pervertida, sueño con reir y llorar aun más; gimo e inundada de un eco óhmico, me voy. Muero. Duermo. Despierto...Y sonrío. Sonrío, sonrío tanto porque descubrí mil razones para vivir y seguir viviendo gracias a que, en algún momento, haya deseado morir…
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario